Redacción ENL
Durante años, América Latina ha sido considerada una región con grandes desafíos para incorporar nuevas tecnologías. Sin embargo, esa imagen está cambiando. En distintos países han surgido startups, centros de innovación y empresas tecnológicas que desarrollan soluciones para problemas locales y, en algunos casos, buscan competir en mercados internacionales.
La inteligencia artificial se ha convertido en uno de los principales motores de esta transformación. Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo publicado en 2026 encontró que el 85% de las startups analizadas en América Latina y el Caribe utiliza tecnologías de IA generativa y el 75% emplea soluciones predictivas.
Startups que buscan soluciones locales
Una de las características del ecosistema tecnológico latinoamericano es que muchos emprendedores desarrollan herramientas para resolver problemas específicos de la región.
Finanzas, salud, agricultura, logística, educación y comercio electrónico son algunos de los sectores donde la innovación tecnológica está ganando espacio. Las fintech, por ejemplo, han ayudado a ampliar el acceso a servicios financieros en poblaciones que tradicionalmente tenían dificultades para acceder al sistema bancario.
El crecimiento de estas empresas también ha permitido que América Latina desarrolle una nueva generación de emprendedores tecnológicos capaces de atraer inversión y expandirse más allá de sus mercados de origen.
Inteligencia artificial: una oportunidad y un desafío
La IA representa una oportunidad particularmente importante para la región porque puede aumentar la productividad de empresas y trabajadores y facilitar la creación de nuevos productos y servicios.
Pero la adopción todavía es desigual. El BID señala que, aunque cerca del 80% de las empresas de América Latina y el Caribe ya utiliza alguna herramienta de inteligencia artificial, solamente el 23% afirma obtener beneficios económicos de esa adopción y apenas el 6% percibe un impacto significativo.
Esto demuestra que incorporar tecnología no es suficiente. Las empresas necesitan capacitación, infraestructura, datos adecuados y estrategias que permitan integrar la IA realmente en sus operaciones.
México, Brasil, Colombia, Chile y Argentina
Aunque el desarrollo tecnológico varía de un país a otro, varias economías latinoamericanas se han convertido en importantes centros de innovación.
México destaca por su relación con el mercado estadounidense y por el desarrollo de sectores vinculados con manufactura, tecnología financiera y comercio digital. Brasil cuenta con uno de los ecosistemas tecnológicos más grandes de la región, mientras que Colombia, Chile y Argentina han desarrollado comunidades importantes de startups y emprendimiento tecnológico.
Chile, por ejemplo, continúa fortaleciendo sus conexiones entre emprendedores, inversionistas y grandes empresas. Organizaciones del ecosistema local buscan convertir al país en un centro regional de innovación y facilitar la expansión de startups latinoamericanas.
El reto de cerrar la brecha digital
El avance tecnológico también pone de manifiesto una de las principales dificultades de la región: no todas las personas tienen el mismo acceso a internet, dispositivos, capacitación o servicios digitales.
El Banco Mundial advierte que las comunidades de bajos ingresos y las zonas rurales todavía enfrentan importantes barreras de acceso y adopción tecnológica.
Cerrar esta brecha será fundamental para evitar que la transformación digital beneficie únicamente a las grandes ciudades y a los sectores con mayores recursos.
Talento e inversión, piezas fundamentales
La innovación necesita personas preparadas para desarrollarla. La falta de profesionales especializados en tecnología, inteligencia artificial, ciencia de datos y ciberseguridad es uno de los obstáculos que enfrentan las empresas latinoamericanas.
También hace falta mayor inversión en investigación y desarrollo. Según el Banco Mundial, la región destina alrededor del 0,62% de su PIB a investigación y desarrollo, una proporción muy inferior al promedio mundial.
Fortalecer las universidades, los centros de investigación y los programas de formación tecnológica puede ayudar a crear el talento necesario para sostener el crecimiento del sector.
Una oportunidad para transformar la economía
La innovación tecnológica puede ayudar a América Latina a reducir su dependencia de actividades económicas tradicionales y generar productos y servicios con mayor valor agregado.
La región cuenta con recursos naturales estratégicos, una población joven, importantes mercados internos y una creciente comunidad de emprendedores. El desafío consiste en combinar esos recursos con inversión, educación, infraestructura y políticas públicas que favorezcan la innovación.
La tecnología por sí sola no resolverá los problemas económicos de América Latina. Pero, si se acompaña de talento, inversión y oportunidades, puede convertirse en una de las herramientas más importantes para aumentar la productividad, crear empleos y permitir que empresas latinoamericanas compitan en la economía global.



