CHICAGO — Un informe de FOX32 Chicago analizó la eficacia y el impacto de la principal iniciativa de prevención de la violencia del alcalde Brandon Johnson, conocida como People’s Plan for Community Safety. El análisis encontró que, desde la implementación del plan del alcalde, barrios históricamente afectados por altos niveles de violencia —incluidos Austin, West Garfield Park y Little Village— han registrado disminuciones de dos dígitos en los delitos y la violencia. Solo en Little Village, los delitos violentos se redujeron un 40 % durante el último año.
“Estos hallazgos refuerzan que cuando invertimos en las personas y generamos oportunidades en comunidades con menos recursos, podemos construir una ciudad más segura”, afirmó el alcalde Brandon Johnson. “Al adoptar estrategias comunitarias que han demostrado ser efectivas, estamos fomentando barrios más fuertes donde todos puedan sentirse seguros, las familias puedan echar raíces y los jóvenes tengan la oportunidad de encontrar su propósito. Aunque me animan estos resultados, no descansaremos hasta que cada comunidad de Chicago pueda ser verdaderamente saludable, plena y segura”.
Tras la histórica reducción de los delitos violentos registrada en Chicago durante 2025 —cuando los homicidios cayeron a su nivel más bajo desde 1965— la ciudad ha seguido avanzando en 2026 para reducir aún más la violencia. Hasta el 13 de marzo, la ciudad ha registrado una disminución del 9.4 % en el total de víctimas de delitos violentos, una caída del 6.6 % en homicidios, una reducción del 27.8 % en robos y un descenso del 12.6 % en robos de vehículos en lo que va del año.
Desarrollado en colaboración con residentes, líderes comunitarios, líderes religiosos, investigadores, socios filantrópicos y organizadores de programas de intervención contra la violencia comunitaria (CVI), el People’s Plan utiliza todos los recursos del gobierno para dirigir inversiones y apoyo a las causas profundas de la violencia a nivel hiperlocal.
Al abordar desigualdades económicas, brechas educativas, necesidades de salud mental y carencias en la infraestructura comunitaria, el plan garantiza que las soluciones se diseñen teniendo en cuenta a las personas que viven y trabajan en los barrios objetivo.
“La prevención funciona junto con la intervención”, declaró a FOX32 el vicealcalde para la Seguridad Comunitaria, Garien Gatewood. “Los miembros de la comunidad son quienes viven estas experiencias y lo han hecho durante mucho tiempo. Por eso era importante que, cuando comenzamos con el People’s Plan for Community Safety, no intentáramos construir algo sin la comunidad. Nos sentamos con los residentes”.
Estos avances se producen mientras la administración Johnson ha trabajado para facilitar una mayor colaboración entre los trabajadores de programas de intervención contra la violencia comunitaria y el Departamento de Policía de Chicago. Las alianzas con grupos comunitarios como Anchor Chicago —una organización que ofrece actividades enriquecedoras para jóvenes del West Side mientras fortalece los lazos comunitarios— son una pieza central de la misión de la administración Johnson para reducir la violencia en toda la ciudad.
“El trabajo que se realiza sobre el terreno consiste en generar confianza y crear oportunidades reales para las personas que de otro modo podrían quedar al margen”, dijo Hyson Harper, director ejecutivo de Anchor Chicago.
Fragmentos clave de FOX32 Chicago: La nueva estrategia de seguridad de Chicago muestra resultados prometedores en barrios clave
Por Brian Jackson
La estrategia de seguridad comunitaria de la ciudad, también conocida como “People’s Plan”, se centra en una combinación de alianzas comunitarias, programas de prevención de la violencia e inversiones específicas destinadas a abordar las causas profundas del crimen.
En los barrios donde se ha implementado la estrategia, las primeras cifras sugieren avances. Datos de la ciudad muestran que los delitos violentos en Little Village han disminuido un 40 %, mientras que West Garfield Park ha registrado una caída del 10 % durante el primer año de la estrategia. Los líderes señalan que estos cambios reflejan el impacto de los esfuerzos coordinados entre organizaciones comunitarias, trabajadores de alcance social y agencias de la ciudad.
Los defensores del plan señalan que la estrategia va más allá de la vigilancia policial tradicional, al invertir en programas centrados en la mediación de conflictos, oportunidades laborales, servicios de salud mental y participación juvenil.
Funcionarios de la ciudad reconocen que el trabajo está lejos de haber terminado, pero afirman que los primeros resultados muestran lo que puede lograrse cuando las comunidades, las organizaciones y el gobierno trabajan juntos hacia un mismo objetivo.
Para barrios como Austin, Little Village y West Garfield Park, la esperanza es que el progreso observado hasta ahora sea solo el comienzo.



