Redacción ENL
Para millones de familias hispanas en Estados Unidos, enviar dinero a América Latina es una actividad frecuente. Comparar comisiones y tipos de cambio puede marcar una diferencia importante en cuánto recibe finalmente el familiar.
La comisión no cuenta toda la historia
Una transferencia puede anunciarse con una comisión muy baja y, aun así, resultar más costosa debido al tipo de cambio.
El CFPB explica que el costo de una remesa puede incluir la tarifa del proveedor, los costos asociados con la conversión de moneda y determinados impuestos.
Por eso, no conviene comparar únicamente cuánto cobra una empresa por enviar el dinero.
Mirar cuánto recibe la persona
La pregunta más importante antes de confirmar una transferencia es: ¿cuánto dinero recibirá realmente mi familiar?
Para muchas transferencias internacionales, el consumidor recibe información sobre las tarifas, impuestos, tipo de cambio y cantidad que llegará al destinatario antes de completar la operación.
Esto permite comparar diferentes proveedores antes de elegir.
Banco, empresa de remesas o aplicación
Existen varias alternativas: bancos, cooperativas de crédito, compañías especializadas en transferencias internacionales y servicios digitales.
La opción más conveniente depende del país de destino, la cantidad enviada, la forma en que el destinatario recibe el dinero y la rapidez necesaria.
Una transferencia a una cuenta bancaria puede tener un costo diferente a una entrega en efectivo, por ejemplo.
Revisar las condiciones antes de enviar
También hay que prestar atención a posibles cargos del banco del destinatario y a impuestos en el país de destino. En determinadas circunstancias, el receptor puede terminar recibiendo menos dinero de lo esperado.
Guardar el comprobante de cada transferencia también es recomendable. Si ocurre un error, las normas federales ofrecen determinadas protecciones a los consumidores que utilizan servicios de remesas cubiertos por la regulación.
Comparar antes de hacer clic
Enviar dinero a la familia es una necesidad para muchas personas, pero no significa que haya que aceptar automáticamente el primer precio ofrecido.
Comparar comisión + tipo de cambio + cantidad final que recibe el destinatario puede ayudar a encontrar una alternativa más económica.
En las remesas, unos pocos dólares de diferencia por transferencia pueden convertirse en una cantidad considerable cuando se envía dinero varias veces al año.



