Redacción ENL
Tener deudas no significa que sea imposible recuperar unas finanzas saludables. Con un plan, pagos puntuales y control del uso de las tarjetas, es posible reducir las obligaciones y fortalecer el crédito en Estados Unidos.
Comenzar por saber cuánto se debe
El primer paso es hacer una lista de todas las deudas: tarjetas de crédito, préstamos personales, automóvil, préstamos estudiantiles y otras obligaciones. Anotar el saldo, la tasa de interés y el pago mínimo mensual permite identificar cuáles están costando más dinero.
Atacar primero las deudas más caras
Una estrategia consiste en concentrar el dinero adicional en las deudas con las tasas de interés más altas mientras se mantienen los pagos mínimos de las demás.
También puede utilizarse el método de la “bola de nieve”, que comienza por la deuda más pequeña para conseguir avances rápidos y mantener la motivación.
Cuidar la utilización del crédito
No basta con pagar las tarjetas. También importa cuánto del límite disponible se está utilizando. El CFPB recomienda mantener los saldos bajos en relación con los límites de crédito; como referencia, muchos expertos aconsejan no superar el 30% de utilización.
Además, no es necesario mantener un saldo pendiente en la tarjeta para construir un buen crédito.
Revisar los informes de crédito
Los errores en los informes pueden perjudicar el puntaje. Por eso conviene revisar periódicamente los reportes de Equifax, Experian y TransUnion y disputar cualquier información incorrecta.
El CFPB también advierte que no existen soluciones mágicas para reparar el crédito. Mejorarlo requiere tiempo y hábitos financieros consistentes.
La regla de oro
Pagar a tiempo, reducir los saldos, solicitar crédito solamente cuando sea necesario y revisar los informes son algunas de las herramientas más efectivas para construir un historial crediticio sólido. Un buen puntaje puede facilitar el acceso a préstamos y ayudar a conseguir mejores tasas de interés en el futuro.



